Cuando siento que nadie me quiere, no como gusanitos.
Tengo las típicas crisis de todo adolescente, pero se que no las enfrento como harían todos.
No me encierro a llorar
No me corto las venas
No me prohíbo reír
No me prohíbo disfrutar
Me río de mi mismo, y disfruto de las pequeñas cosas de la vida...
Mi único problema es que necesito que me quieran